La pintura electrostática

La Pintura Electrostatica, o Lacado, es un tipo de recubrimiento que se aplica proyectando polvo seco. Este se queda adherido al metal por efecto de la electricidad estática. Posteriormente se seca en un horno de polimerización. Se crea un acabado de color o texturizado que es más resistente que la pintura convencional.

Las instalaciones deben equiparse básicamente con una línea de transporte para colgar las piezas, cabinas de aplicación de pintura en polvo y un horno de curado o polimerización.

El lacado se produce mediante deposición electrostática.

Los equipos permiten insuflar aire para convertir el polvo en un fluido. Este fluido se transporta a la punta de las pistolas de aplicación, en donde se transmite una carga eléctrica de polaridad negativa. La pieza a lacar atrae el polvo sobre su superficie, porque está conectada a tierra con diferente carga.

En el proceso de curado de la pintura en polvo, ésta se funde en el horno, mediante una reacción que consigue que el producto adquiera una capa sólida de gran calidad. Este proceso se conoce también por el nombre de polimerización.

“La polimerización es un proceso químico por el que los reactivos, monómeros (compuestos de bajo peso molecular) se agrupan químicamente entre sí, dando lugar a una molécula de gran peso, llamada polímero, o bien una cadena lineal o una macromolécula tridimensional.” Wikipedia.

Se consiguen excelentes acabados y un sellado hermético de la superficie recubierta.

Se puede aplicar al acero, aluminio y metales galvanizados. Con los colorantes se pueden obtener todos los matices de color.

Desde un punto de vista ecológico, no crea ningún problema para los operadores y el medio ambiente.